Y Sin querer encontré esta imagen perfecta para el título que ya tenía..
Que con el paso de los años vamos cambiando nuestra forma de ver la vida..
Me encontré en mis sueños hace poco a una niña que quería ver más allá de los juegos de pelota, de saltar en la cuerda y jugar con sus amigos.. Con ganas y fuerzas para lograr lo imposible que para ella no existía tal palabra..
La niña bastante entusiasta por conocer el mundo. Viviendo cada grano de arena al máximo. Con ideas del amor y la amistad, LAS MEJORES. Con esperanza y cosas positivas que había aprendido de sus padres y gente que la rodeaba.
Al salir al mundo, recuerdo (algo borroso porque no soy muy buena recordando sueños) que esa niña no conocía la palabra violencia, presión de grupo, corazón partido, odio, sexo sin amor, temor, oscuridad, traición.. Y tenía un sentimiento de aquellos que yo si he de conocer, MIEDO ajá... pero de pronto desperté.
Y pude darme cuenta y analizar que paulatinamente he dejado de pensar como niña, con esa ingenuidad, con esas ganas de amar, con el simple hecho de no conocer el negativismo y las cosas malas que nos rodean y no es que sea una mala persona (porque no lo considero) pero sé que podría ser mejor.
¿Hacia dónde voy? Últimamente me he preguntado sobre las cosas que hago, me arrepiento de algunas, y de seguro no es lo mejor, ya que todo tiene un porqué y para qué y cada suceso crea la persona que soy HOY.
El eterno pleito entre el querer y el poder. En decir "Yo sé que puedo, pero no quiero".. O "Quisiera, pero no creo que pueda".
Es así como me siento en este momento, en que al final llegamos a la edad de la decisión, a la edad que a pesar de estar estables académicamente, y entre otras, tenemos que tomar decisiones en nuestra vida y es lo más intrigante y sobre todo el típico: "no sé" con los hombros levantados.
La vida nos pone muchas preguntas que no con la edad podemos resolver, el mundo nos enseña que no todo es color de rosa. Pero que podemos luchar para mantener el tono balanceado y no agregarle un gris que arruine el matiz.
Confío plenamente que aunque no tenga resuelta mi vida, que aunque viva con dudas diariamente es tan sólo - el momento, sé que también que el mismo reloj de arena (el que disfrutaba la niña de mi sueño) dará la decisión y curará los pedazos rotos del corazón partido, que conoce el sexo sin amor pero estoy segura que no es lo mejor, que conoce el odio, pero prefiere el amor, que la oscuridad es a veces buena, pero no supera la luz. Que la violencia se utiliza nada más al golpear a besos, y que el temor puede vivir en uno, pero no dejar que se convierta en el diario vivir.
Sé también que todas esas cosas malas que he conocido pueden quedarse en el pasado, en el corazón a veces impregnadas, en las memorias, pero sobre todo EN EL PASADO. Y poder rehacer cada segundo algo mejor y actuar como niña…